Congreso del Futuro
HISTORIA DE DANIELA SILVA

HISTORIA DE DANIELA SILVA

UNA ABUELA VISIONARIA 

Daniela Silva llama la atención por lo colorín de su pelo, sus ojos grandes y un hablar pausado y esperanzador, característica especial de los sureños. Si bien estudió en Puerto Varas  se apresura en señalar que es de Ralún, una localidad ubicada en la región de Los Lagos.

Daniela cuenta que su hermana mayor le enseñó a leer y enamorarse de las matemáticas y si bien en Ralún no existían muchas oportunidades académicas, su madre partió con ellas hacia la ciudad en busca de mejores oportunidades escolares.  Después de recorrer por diversos lugares llegaron a Puerto Varas y ahí se asentaron. Pero no todo fue color de rosa, el colegio al que Daniela podía ingresar  (por cupo) costaba más de lo que sus papás podían pagar. Fue Nora, su abuela, quien apostó por ella y le costeó ese primer año escolar en el Colegio Germania del Verbo Divino, que con el correr de los años le permitió ingresar a la Universidad Federico Santa María y postular a Ingeniería Civil Industrial, carrera que cursa actualmente.

Agradecida de Nora, Daniela cuenta que la robótica llegó por medios de un amigo que la invitó a participar en el equipo de CienciaBots del que ahora es capitana y la única mujer.  Con voz dulce, esta joven de 18 años, se refiere a la educación gratuita y de calidad señalando que su propósito con la robótica es hacer servicio social, es decir, llevar a los colegios vulnerables  equipamiento necesario para que todos los estudiantes puedan  desarrollar habilidades en ésta área, un pensamiento que nace desde el corazón como agradecimiento a quienes apostaron por ella en su educación.